15 Jul ¿Qué beneficios fiscales ofrece la ley presupuestaria de Trump?
Por,
Leonardo Morales, Senior Fellow MSI²
La nueva ley, One Big Beautiful Bill Act, del presidente Donald J. Trump y los republicanos, representa el mayor impacto fiscal para la mayoría de los estadounidenses.
Como parte de las promesas hechas por el presidente Donald J. Trump durante su campaña electoral, el Congreso de Estados Unidos logró aprobar el megaproyecto presupuestario con las propuestas y cambios de los republicanos en ambas Cámaras.
Pocos representantes demócratas y ningún senador dieron su voto a este plan, convertido en ley: One Big Beautiful Bill Act.
La nueva ley representa el mayor impacto fiscal para la gran mayoría de los estadounidenses, mientras la extrema izquierda intenta minimizar o atemorizar a los ciudadanos con las coberturas de salud. Se trata de otra campaña de desesperación partidista por parte de los adversarios demócratas.
Ya nadie habla de la recesión económica que causarían las políticas del presidente Trump, tampoco de la “tercera guerra mundial” (la misma retórica en el primer mandato del líder republicano), ni del esperado incremento de la inflación con los aranceles.
El discurso de la extrema izquierda y las manipulaciones de información se han desmoronado por sí solos en menos de seis meses.
La nueva ley de Trump
El precio de la gasolina ha bajado al mejor nivel en los últimos cuatro años. Se detuvo la estrepitosa subida del valor de casi todos los productos, en especial el de los alimentos. Algunos productos, como la leche, han bajado de precio, mientras que el presidente de la Reserva Federal sigue empeñado en mantener alta la tasa referencial de interés, después de reducirla en tres ocasiones antes de las elecciones presidenciales durante el gobierno de Joe Biden.
Semanas atrás, rumores de la dimisión de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal circularon en Washington y en medios de prensa, pero finalmente, Powell sigue ahí.
Durante la última y reciente reunión con todo su gabinete, Trump declaró ante los periodistas que lo hecho por el jefe del Banco Central antes de las elecciones parecía un favor a Kamala Harris y a los demócratas, y que ahora no ocurre lo mismo con su gobierno.
El Banco Central, o Reserva Federal (Fed), había sido una entidad independiente y no partidista hasta el gobierno de Joe Biden, pero acciones favorables a la administración anterior emitieron la señal de que el estatus de esa institución había cambiado, al menos de forma perceptible.
No obstante, Trump y los republicanos se centraron desde febrero en la aprobación del presupuesto federal, un paso decisivo para la Casa Blanca y sus planes más inmediatos.
Gracias a la nueva ley de presupuesto de la Casa Blanca, los hogares en el país tendrán como promedio 13.000 dólares más anuales en ingresos o ahorros; se crearán más de 4 millones de empleos y se harán alivios fiscales sin precedentes en la historia del país para todos los estadounidenses, entre ellos los jubilados y personas de la tercera edad aún activos laboralmente.
Antes de llegar a la Presidencia, muchos vieron la promesa de cero impuestos a propinas y horas extras laborales como algo político y campaña electoral. Hoy esas promesas son realidad e impactan directamente a la clase trabajadora, clase media, pequeños empresarios y retirados.

A continuación, los principales cambios fiscales que entran en vigor tras la aprobación de la One Big Beautiful Bill Act.
Propinas y horas laborales extras
Respecto a las propinas, la nueva legislación entrega una deducción de 25.000 dólares para las personas que ganan menos de 150.000 dólares al año, y si es un matrimonio por debajo de los 300.000 dólares.
El beneficio se verá cuando se realice la próxima declaración de impuestos. Aplica para personas con empleos que reciben regularmente propinas en sectores de servicios y turismo, y que poseen un número válido de seguro social.
En los últimos años y con la peor inflación en cinco décadas causada por el gobierno de Joe Biden y sus fallidas políticas económicas, millones de personas tuvieron que acudir a dos y tres empleos para poder cubrir sus gastos básicos de vivienda, alimentación, transporte, seguros, medicamentos, etc. Otros pudieron apostar por sus horas extras, pero a un costo bien alto en impuestos a final de año.
Uno de los cambios más importantes en las finanzas de los trabajadores estadounidenses es la decisión de eliminar los impuestos sobre las horas extras laborales, también conocidas como overtime.
La medida funciona de forma similar al caso de las propinas, como una deducción en la declaración de impuestos. Y equivale a 12.500 dólares para quienes ganen menos de 150.000 dólares anualmente.
Estas deducciones solo se aplican al impuesto sobre la renta (Income Tax) de los tres que se pagan habitualmente: Social Security (seguro social), Income Tax y Medicare (seguro de salud).
Es decir, quedan excluidas de esta medida las deducciones correspondientes a los dos restantes, porque funcionan de forma fija para el retiro de cada estadounidense.
Impuesto estatal y categorías
Dentro de los nuevos acápites de la ley, se encuentra uno que despertó gran interés, sobre todo en los estados donde existe el impuesto estatal y donde en los últimos años se han incrementado de forma sustancial.
En estos momentos, a nivel nacional, los impuestos locales y estatales tenían un tope de hasta 10.000 dólares y los republicanos lo incrementaron a 40.000 dólares. Esta decisión beneficia mucho a las personas que viven en estados donde se pagan altos impuestos estatales y locales como California, Nueva York, Illinois, Nueva Jersey, todos gobernados por demócratas.
Otro cambio trascendental del gobierno de Trump es la disminución de los “Tax Bracket” (categoría impositiva), el porcentaje de impuestos que se paga según el ingreso anual.
Esta es la parte en la cual el gobierno federal dejará de recaudar una mayor cantidad de dinero de los contribuyentes y que el Presidente espera compensar con la entrada de billones de dólares en concepto de aranceles, aumento de exportaciones y un alto nivel de inversiones en el país, lo que se avizora como el mayor en la historia moderna.
Se estima que en lo que queda del 2025 y sin entrar en los mayores gravámenes, el gobierno ingresará más de 300.000 millones de dólares, sólo con los acuerdos firmados hasta el momento o posibles de concretarse en las próximas semanas.
El acápite fiscal es la extensión del que se firmó en 2017 durante el primer mandato de Trump, y que expiraba en 2025. De no haber sido aprobada la ley presupuestaria del Presidente, estos impuestos habrían subido a los niveles previos del primer mandato del líder republicano.
Ahora, todos los estadounidenses pagarán menos impuestos, como parte de esta extensión mediante el One Big Beautiful Bill Act.
La categoría impositiva del 39% se redujo al 37%, la de 25% bajó al 22% y la de 15% a 12%.
Otro de los beneficios fiscales de esta ley es la deducción estándar, que el 90% de las personas utiliza en sus declaraciones de impuestos anuales.
Para el 2025 la deducción estándar de una persona que declara como soltero es de 15.000 dólares. Ahora aumentó a 15.750 dólares.
Para quienes declaran como matrimonio, la deducción estándar ahora será de 31.500 dólares, y para alguien que declare como jefe de familia, la deducción es de 23.625 dólares.
De no haber sido aprobado este presupuesto, la antigua ley -que expiraba en este 2025- hubiera regresado las deducciones a como eran antes, y que representan la mitad del registro al que se ha llevado en la actualidad. Es decir, de 15.000, ahora con la nueva ley, el índice de deducción habría sido de solo 6.350 dólares.
Crédito por hijos y personas de la tercera edad
Otro gran beneficio que aporta esta ley es para los padres con niños menores de 17 años bajo su custodia o como parte del núcleo familiar. Se refiere al llamado Child Tax Credit (crédito por hijo menor de 17 años de edad y dependiente en la declaración de impuestos).
En la actualidad, este crédito es de 2.000 dólares. Ahora aumenta a 2.200 dólares.
Inicialmente, Trump lo quiso incrementar a 2.500 dólares, pero de forma temporal entre el 2025 y 2028.
A partir de ahora, serán 2.200 dólares, pero sin fecha de expiración; es decir, de forma permanente, y aplica para personas que ganan menos de 200.000 dólares. Si el ingreso es mayor a esa cifra, el crédito comienza a disminuir y se ajusta a la cantidad de dinero que la persona o el matrimonio percibe cada año.
De no haberse aprobado el proyecto de ley del presidente Trump, el crédito por hijo menor de 17 años hubiera regresado a como era antes: sólo 1.000 dólares.
Otro punto relevante en la ley es el impacto en las personas de la tercera edad, los mayores de 65 años.
Una de las promesas de Trump fue eliminar el impuesto sobre el pago del seguro social, pero la propuesta no pasó en el Congreso dentro del paquete y fue modificada. No obstante, los republicanos buscaron una alternativa: otorgar una deducción adicional de 6.000 dólares.
En estos momentos, una persona mayor de 65 años, aún activa laboralmente, con ingresos anuales de 50.000 dólares en 2025, asume la deducción estándar de 15.750 dólares, se le suman los 2.000 dólares por su edad (una deducción que ya existe) y, de forma adicional y nueva, otra de 6.000 dólares, aprobada en el Congreso de EE. UU. bajo la propuesta de los republicanos y del presidente Donald Trump. Al final, esa persona pagaría impuestos sobre solo 26.250 dólares.
Compra de vehículos y cuenta de inversión para niños
Otra medida dentro de la One Big Beautiful Bill Act es la referida a los impuestos en intereses de vehículos nuevos, una nueva deducción de hasta 10.000 dólares, y funciona de la siguiente manera:
Si usted adquiere un vehículo en 2025 fabricado o ensamblado en EE. UU., sin importar que la marca sea estadounidense o no como Toyota, Nissan, etc., y obtiene un préstamo para comprar ese auto, los intereses sobre ese préstamo podrán deducirse hasta un límite de 10.000 dólares. Usted califica si sus ingresos son menores a los 100.000 dólares anuales y para las personas que usan la deducción estándar.
La gran novedad de esta ley radica en la cuenta de ahorro e inversión que el gobierno creará de manera automática a todos los niños nacidos en el país entre 2025 y 2028.
Sin que los padres ni nadie tenga que hacer absolutamente nada, estos recién nacidos tendrán una cuenta en la que el gobierno federal les depositará 1.000 dólares. Este dinero será invertido en la Bolsa de Valores e irá creciendo todos los años. Cuando el niño cumpla 18 años, podrá retirar todas esas ganancias para inversiones, estudios universitarios, o para iniciar un negocio. Los padres y familiares también podrán contribuir a esta cuenta con un límite de 5.000 dólares por año.
Lo más trascendental de la ley firmada por Trump es que también otorga importantes beneficios a los dueños de pequeños y medianos negocios con un amplio abanico de detalles, que queda pendiente para informar.
Resulta muy conveniente saber que el Departamento de Rentas Internas (IRS) anunció que a partir del 30 de septiembre de 2025, todos los reembolsos en las deducciones de impuestos se harán de forma digital. Es decir, quedará eliminada la emisión de cheques como medio de reembolso, como se hacía anteriormente. La única forma a partir de esta fecha es el depósito directo a su cuenta bancaria, por lo que se pide toda la información correcta del contribuyente para que el IRS pueda hacerlo de manera ágil y precisa.
Las personas que le deben dinero al IRS y hasta ahora preferían enviar un cheque de pago o un “money order” (giro postal), ya no podrán hacerlo mediante esta vía después del 30 de septiembre. La única manera será mediante un depósito directo en la cuenta del IRS o que mensualmente esta entidad cobre el dinero que se le debe de la cuenta personal del deudor o contribuyente.
Estos son los principales beneficios con la nueva ley presupuestaria de Trump, pero hay más. Estas ventajas para los estadounidenses son únicamente en la parte fiscal. Entre otras razones, por eso el presidente Donald J. Trump la denominó One Big Beautiful Bill Act (La Gran y Hermosa Ley).
Fuentes
The Financial Times, The Wall Street Journal, The New York Times, New York Post, The Western Journal, Newsmax, Fox News
Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones del Miami Strategic Intelligence Institute (MSI²).